AMLO entre la vendimia y su cambio de actitud

Por Camelia Muñoz
Home / estatal / AMLO entre la vendimia y su cambio de actitud

AMLO entre la vendimia y su cambio de actitud

Saltillo, Coah.- En la puerta del palacio de gobierno aguardaba Miguel Ángel Riquelme Solís con su secretario de Gobierno, José María Fraustro Siller; el presidente municipal de Saltillo, Manolo Jiménez y el senador por MORENA y fuerte competidor el año pasado rumbo a la guberLOPEZ OBRADORnatura, Armando Guadiana Tijerina. Riquelme Solís aceptó una entrevista con preguntas muy a modo, como es costumbre  sobre lo que trataría con el presidente electo quien minutos después llegaría.

AMLO descendió de una camioneta donde viajaba también el empresario Alfonso Romo, a quien se le debe el apoyo que el sector privado le ha dado al presidente electo desde la campaña. El grupo de funcionarios ya se había acercado a la calle de Juárez a recibirlo, pero él se desvió a saludar a un grupo de maestros que en los últimos meses ha protestado contra la Ley del Servicio Médico y el quebranto del fondo de pensiones del magisterio coahuilense. Ahí le entregaron sus peticiones, mientras que en la acera del frente observaban a discreción elementos de Fuerza Coahuila que semanas antes los habían sacado a fuerza del Congreso del Estado. También estaban elementos del Estado Mayor.

Ingresaron minutos después a Palacio de Gobierno donde se reunieron por casi una hora, aunque López Obrador permaneció ahí más tiempo recorriendo el inmueble, según las fotografías que envió el gobierno del estado.

Mientras esto ocurría al interior, afuera la gente empezaba a llegar a cuenta gotas para alcanzar los primeros asientos: amas de casa, maestros, algunos campesinos, varios jóvenes empezaban a acomodarse, mientras que seguían llegando funcionarios y diputados locales y federales. Una de las rechiflas y el “¡fuera, fuera!” se lo ganó la diputada morenista Elsa Catalina Villalobos, a quien señalan de trabajar  a favor del PRI en el Congreso. Ella ni se inmutó y siguió su camino con la cabeza hacia abajo, pero apresurando el paso.

Los minutos pasaban. Eran casi las 14:30 horas y algunos reporteros de la televisión local pedían comida a los funcionarios de Comunicación del gobierno del estado que evitaban atender las peticiones y sólo se reían, pero la demanda de alimentos fue escuchada por los organizadores del evento que empezaron a sacar “burritos” y repartirlos entre varios de los reporteros y luego a la gente que iba llegando porque “es larga la espera y faltan casi tres horas”, les decían. No había frutsi ni tortas, como en los mítines  que acostumbra el PRI, pero sí agua y los “burritos” de chicharrón y deshebrada, por lo que algunos empezaron a bromear si habían llegado los de “Cristo Vive”, la organización cristiana que se oberva  en Saltillo vendiendo estos alimentos.

Poco antes de las 16:00 horas se dio la señal de que la prensa podía ingresar a Palacio de Gobierno y varios camarógrafos aventaron las vallas y la puerta del inmueble, aunque había toda la disposición para entrar tranquilamente.

No había quien diera la palabra y por ellos la rueda de prensa fue desorganizada y la prensa nacional acaparó las preguntas.

El caso del aeropuerto, la migración, los impuestos que bajará en la frontera, la designación de Reyes Flores Hurtado como delegado de la presidencia próxima, fueron los temas abordados y en los que López Obrador lució tranquilo y sonriente, mientras que Riquelme Solís se mantuvo serio y en ocasiones mirando al suelo.

´El presidente electo abandonó el inmueble y se dirigió a una comida con empresarios que duró casi hora y media y por lo cual llegó tarde al mítin.

Mientras esto ocurría, la Plaza de Armas seguía recibiendo a la militancia y seguidores,  mientras que los vendedores de tazas, banderines, bolsas y paraguas se apostaban en varios puntos, lo mismo que quienes ofrecían frituras y churros.

Ya estaban algunas familias de personas desparecidas con sus lonas en las que se observaban las imágenes de sus seres queridos; también los dirigentes de MORENA, varia gente que se había visto en los eventos del PAN el año pasado durante la campaña a la gubernatura. Luego se sabría a qué acudieron: fueron quienes lanzaron rechifla a Luis Fernando Salazar, quien el miércoles anunció su renuncia a dicho partido y su incorporación al proyecto de López Obrador.

Fue notoria su presencia y que se trataba de personas que ni son militantes  ni simpatizantes de MORENA, porque no fueron ellos quienes lanzaron consignas contra la diputada Elsa Catalina Villalobos, como ocurrió cuando López Obrador la nombró.

Ambas rechiflas sí provocaron que el presidente electo hiciera un llamado a la paz y a trabajar unidos.

Su discurso duró más de 45 minutos, tiempo en el que se registró en dos ocasiones precipitaciones pluviales que ocasionaron que varios decidieran retirarse y otros utilizaran las lonas para protegerse de la lluvia, mientras que las paraguas con la figura y nombre del presidente electo eran demandados por muchos.

Dijo que él no representaba un cambio de gobierno, sino que se trataba de un cambio de régimen en el que se llevará a cabo la cuarta  transformación, en la que se combatirá la corrupción y de buscar “un cambio verdadero”.

Cuando se  refirió al tema de la corrupción el grito fue uno sólo: “¡Moreira, Moreria!”, cuando dijo que está dispuesto a llevar a la cárcel a los que han ocasionados daños y que ésta será delito grave.

“Vamos a arrancar de raíz el régimen corrupto de injusticias y de privilegios, si no no tendría caso tantos años de lucha, tanto esfuerzo y sacrificio para seguir haciendo lo mismo”. dijo  y pidió la confianza de los coahuilenses a quienes les dijo “no les voy a fallar”, luego que en el estado obtuvo más de 600 mil sufragios en lo que fue la primera ocasión que MORENA participó en una elección en el estado.

Al término de su discurso la gente lo esperaba por la calle Hidalgo, pero como seguía lloviendo decidieron que fuera por la calle de Zaragoza por la que abordara la unidad, no sin antes seguir saludando a la gente  y tomándose selfies, mientras que en el estado dejaba un sabor agridulce entre los izquierdistas que no están de acuerdo en la incorporación de personas ajenas al movimiento. De eso pareciera que no se percató López Obrador.

Recent Posts

Leave a Comment

Contact Us

We're not around right now. But you can send us an email and we'll get back to you, asap.

¿No lo puede leer? Cambie el texto. captcha txt

Start typing and press Enter to search